El Modelo 720 sigue siendo una de las declaraciones informativas más relevantes para contribuyentes residentes en España que poseen bienes o derechos en el extranjero. A pesar de los cambios en su régimen sancionador tras diversas resoluciones europeas, la obligación de informar a la Agencia Tributaria continúa plenamente vigente. De cara al plazo de marzo de 2026, resulta fundamental revisar con antelación si existe obligación de declarar y cómo hacerlo correctamente. Para ello, muchos contribuyentes recurren a guías especializadas como la publicada por Gpasoc, donde analizan en detalle los requisitos y plazos aplicables a esta declaración informativa.

Qué es el Modelo 720 y quién debe presentarlo

El Modelo 720 es una declaración informativa que deben presentar las personas físicas y jurídicas residentes en España cuando poseen determinados bienes o derechos fuera del territorio nacional. Entre los activos que pueden generar la obligación de declarar se encuentran cuentas bancarias en entidades extranjeras, valores o participaciones en sociedades no residentes, seguros de vida contratados en el extranjero o bienes inmuebles situados fuera de España.

Aunque su presentación no implica necesariamente el pago de impuestos, sí constituye una obligación formal cuyo incumplimiento puede generar consecuencias fiscales. Por ello, la correcta identificación de los activos declarables y su valoración adecuada son aspectos clave para evitar problemas con la Administración tributaria.

El plazo clave: marzo de 2026

La declaración correspondiente al ejercicio anterior debe presentarse entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026. Durante este periodo, los contribuyentes obligados deberán informar sobre los bienes en el extranjero cuyo valor supere los límites establecidos por la normativa.

Conviene recordar que la obligación de declarar no se repite automáticamente cada año. Solo será necesario presentar nuevamente el Modelo 720 cuando el valor de los bienes aumente en más de 20.000 euros respecto a la última declaración presentada o cuando se produzca la cancelación, transmisión o modificación relevante de los activos previamente declarados.

Cambios en el régimen sancionador

El régimen sancionador del Modelo 720 fue objeto de una importante revisión tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que consideró desproporcionadas las sanciones inicialmente previstas. Como consecuencia, España modificó el sistema sancionador, ajustándolo a los principios de proporcionalidad y seguridad jurídica exigidos por el derecho comunitario.

Esta revisión también ha abierto la puerta a que determinados contribuyentes puedan reclamar la devolución de sanciones impuestas en el pasado. En este ámbito, existen procedimientos específicos orientados a anular sanciones del Modelo 720 y recuperar multas, una cuestión que ha generado un creciente interés entre contribuyentes afectados.

Planificación fiscal internacional y cumplimiento normativo

Para quienes poseen inversiones o patrimonio fuera de España, el Modelo 720 forma parte de una estrategia más amplia de cumplimiento fiscal internacional. La creciente cooperación entre administraciones tributarias y el intercambio automático de información financiera hacen cada vez más necesario mantener una estructura patrimonial correctamente declarada y alineada con la normativa vigente.

En este contexto, contar con asesoramiento especializado permite analizar adecuadamente cada situación y evitar errores en la interpretación de la normativa. Firmas especializadas como Gpasoc se han consolidado como referentes en el asesoramiento a contribuyentes con activos en distintos países, aportando una visión técnica y estratégica sobre estas obligaciones.

La importancia de un asesoramiento experto

La identificación de bienes declarables, la valoración correcta de los activos y la interpretación de los requisitos legales pueden resultar complejas para muchos contribuyentes. Un planteamiento incorrecto puede derivar en requerimientos de la Administración o en procedimientos de regularización fiscal.

Por este motivo, el apoyo de especialistas en Gpasoc resulta especialmente relevante. Este tipo de asesoramiento permite integrar las obligaciones informativas dentro de una planificación fiscal global, reduciendo riesgos y garantizando el cumplimiento normativo.

Gpasoc, referencia en fiscalidad internacional

En un contexto de creciente control sobre el patrimonio internacional, el conocimiento técnico y la experiencia práctica marcan la diferencia. Despachos especializados como Gpasoc se han posicionado como referentes en el análisis de obligaciones fiscales internacionales, la regularización de situaciones patrimoniales complejas y la defensa frente a procedimientos sancionadores relacionados con el Modelo 720.

Su experiencia en este ámbito permite a contribuyentes y empresas afrontar estas obligaciones con mayor seguridad jurídica, anticiparse a posibles contingencias y gestionar correctamente su patrimonio internacional en un entorno fiscal cada vez más exigente.